Sor Juana Inés de la Cruz

Miéntras la gracia me excita

Romances

Lucha entre la virtud y la costumbre.

 

Miéntras la gracia me excita

Por elevarme á la esfera,

Mas me abate á lo profundo

El peso de mis miserias.

 

La virtud y la costumbre

En el corazon pelean,

Y el corazon agoniza

En tanto que lidian ellas.

 

Y aunque es la virtud tan fuerte,

Temo que talvez la venza,

Que es muy grande la costumbre,

Y está la virtud muy tierna.

 

Oscurécese el discurso

En tan confusas tinieblas;

Pues ¿quién podrá darme luz,

Si está la razon á ciegas?

 

De mí mesma soy verdugo

Y soy cárcel de mí mesma:

¿Quién vió que pena y penante

Una propia cosa sean?

 

Causo disgusto á lo mismo

Que mas agradar quisiera,

Y del disgusto que doy

En mí resulta la pena.

 

Amo á Dios y siento en Dios,

Y hace mi voluntad mesma

De lo que es alivio, cruz,

Del mismo puerto, tormenta.

 

Padezca, pues Dios lo manda;

Mas de tal manera sea,

Que si son las penas culpas,

No sean culpas las penas.