José Eustasio Rivera

XLI - La gentil calentana, vibradora y sumisa

Tierra de promisión

La gentil calentana, vibradora y sumisa,

de cabellos que huelen a florido arrayán,

cuando danza bambucos entristece la risa...

y se alegra el susurro de sus faldas de olán.

 

Es más clara que el agua, más sútil que la brisa;

el ensueño la llena de romántico afán,

y en los llanos inmensos, a la luz imprecisa,

tras las garzas viajeras sus miradas se van.

 

Siempre el sol la persigue, la sonroja y la besa;

con el alma del río educó su tristeza

al teñir los palmares el postrer arrebol.

 

¡Oh, daré mis caricias a su boca sonriente,

y los vivos rubores borrarán de su frente

esa pálida huella de los besos del sol!