Mercedes Marín del Solar
Salve, feliz i veneranda sombra!
Salve mil veces! Tu alma jenerosa
Otra mansión ocupa, mas grandiosa
I digna de habitarse. El suelo impuro
Que premia la virtud con fiera muerte
No mereció, Portales, poseerte...
Habita esa mansión de luz divina
Que cobarde traición no contamina,
Mientras tu cuerpo helado,
Por la doliente patria custodiado
Cual reliquia preciosa,
Entre los puros ardorosos votos
De un pueblo agradecido
Ante el santuario del Señor reposa.