Mercedes Marín del Solar

A la muerte de don Diego Portales.

Salve, feliz i veneranda sombra!

Salve mil veces! Tu alma jenerosa

Otra mansión ocupa, mas grandiosa

I digna de habitarse. El suelo impuro

Que premia la virtud con fiera muerte

No mereció, Portales, poseerte...

Habita esa mansión de luz divina

Que cobarde traición no contamina,

Mientras tu cuerpo helado,

Por la doliente patria custodiado

Cual reliquia preciosa,

Entre los puros ardorosos votos

De un pueblo agradecido

Ante el santuario del Señor reposa.