Mercedes Marín del Solar

A don J. M. Arlegui, en la muerte de su esposa

¡I perdiste ¡ai dolor! aquella hermosa,

Que tu delicia i tu ventura hacia!

I son despojos de la huesa fria

Los bellos ojos i la faz de rosa!

 

Como la oscura nube fragorosa '

El rayo abrasador al suelo envía,

Así el Eterno en malhadado dia

Tu pecho hirió con mano rigorosa.

 

El astro de tu dicha se ha eclipsado

I el porvenir risueño en un instante

En yermo de dolor se ha trasformado,

 

Viendo en tal desventura el pecho amante

Que para alivio de tan triste estado,

El humano consuelo no es bastante....