Mercedes Marín del Solar
¡I perdiste ¡ai dolor! aquella hermosa,
Que tu delicia i tu ventura hacia!
I son despojos de la huesa fria
Los bellos ojos i la faz de rosa!
Como la oscura nube fragorosa '
El rayo abrasador al suelo envía,
Así el Eterno en malhadado dia
Tu pecho hirió con mano rigorosa.
El astro de tu dicha se ha eclipsado
I el porvenir risueño en un instante
En yermo de dolor se ha trasformado,
Viendo en tal desventura el pecho amante
Que para alivio de tan triste estado,
El humano consuelo no es bastante....