José de Espronceda

Óscar y Malvina

EL COMBATE

Cairvar yace dormido

Y tiene junto a sí lanza y escudo,

Y relumbra su yelmo

Claro a la llamarada reluciente

De un tronco carcomido,

Casi despojo de la llama ardiente,

Mitad de él a cenizas reducido.

«Levántate, Cairvar -Óscar le grita-;

Cual hórrida tormenta

Eres tú de temer, mas yo no tiemblo:

Desprecio tu arrogancia y osadía;

La lanza apresta y el escudo embraza,

Álzate pues, que Óscar te desafía.»

Cual en noche serena

Súbito amenazante, inmensa nube

La turbulenta mar de espanto llena,

Se levanta Cairvar, alto cual roca

De endurecido hielo.

«¿Quién osa del valiente

-En voz tronante grita-

Ora turbar el sueño, y quién irrita

La cólera a Cairvar armipotente?»

«Vigoroso es tu brazo en la pelea,

Rey de la mar de aurirrolladas olas

-Óscar de negros ojos le responde-,

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Hará ceder tu indómita pujanza.»

Como el furor del viento proceloso

Ondas con ondas con bramido horrendo

Estrella impetuoso,

Los guerreros ardiendo se arremeten

Y fieros se acometen.

Chispea el hierro, la armadura suena:

Al rumor de los golpes gime el viento,

Y su son, dilatándose violento,

Al ronco monte atruena.

Cayó Cairvar como robusto tronco

Que tumba el leñador al golpe rudo

De hendiente hacha pesada,

Y cayó derribada

Su soberbia fiereza,

Y su insolente orgullo y aspereza.

Mas ¡ay! que moribundo

Óscar yace también: ¡triste Malvina!

Aún no los bellos ojos apartaste

Del bosque aquel que le ocultó a tu vista,

Y del último adiós aún no enjugaste

Las lágrimas hermosas,

Tú más dulce a tu Óscar que las sabrosas

Auras de la mañana,

Siempre sola estarás; si entre las selvas

Pirámide de hielo

Reverbera a la luna,

En tu ilusión dichosa

Figurarás tu amante,

Pensando ver su cota fulgurosa;

Pasará tu delirio

Y verterás al llanto de amargura

Sola y desconsolada...

«¡Ay! ¡Óscar pereció!», gemirá el viento

Al romper la alborada,

Y al ocultar el sol la sombra oscura

De la noche callada.