Manuel Acuña

Nocturno a Rosario

X

 

Esa era mi esperanza...

mas ya que a sus fulgores

se opone el hondo abismo

que existe entre los dos,

¡adiós por la última vez,

amor de mis amores;

la luz de mis tinieblas,

la esencia de mis flores,

mi lira de poeta,

mi juventud, adiós!