María Eugenia Vaz Ferreira

Al Conquistador

La otra isla de los cánticos

Ven e intérnate en mis ojos,

hunde en ellos tus miradas;

serás el primer viandante

conquistador de esa patria

original y fecunda,

de esa patria inexplorada

surtida de tantas cosas

como jamás las soñaras. . ,

Las habrá doquier las busques

eternamente ofrendarías

dulzuras de miel hiblea,

venenos de flor malsana,

más la amargura sabrosa

de las ondas oceánicas...

Y si acaso eres demente

y amas tas cosas, abstractas

ambiguas o multiformes

incoherentes o prismáticas,

las hay con más atributos

que ungieran potencia humana;

constancias de sepultura

breves como la esperanza,

intransigencia de rocas

más que los tálamos blandas.

rosados picos que tienen

la soberbia de las águilas;

del turbador arco iris

toda la riente gama

deslumbradora y diversa

donde los mirajes cambian

como en los caleidoscopios

forma y color, luz y gracia.

Ven e intérnate en mis ojos

hunde en ellos tus miradas,

y si así mismo te hastías,

y quieres cambiar de patria.,

sal de nuevo de mis ojos,

sal de nuevo y de pasada

que me los cierren tus dedos

y que nunca más se abran.