Anonyme

De largos puertos sinuosos

De largos puertos sinuosos

Me viajan hacia mil poemas.

Ebrio entre los santos,

Despego de los bajos fondos

Del olvido mortal.

De pie, libre y dichoso

¡Así me veía!

¡Oh, qué ser inútil

A sus ojos era!

Tras el mar de asfalto

Ya no estaba solo

Hablando al viento.

Otras sombras enfermas

Reptaban, suavemente.

¡Ahí arriba! ¡El remedio! ¡Ahí arriba!

Cubiertos de ilusiones

Por los copos dorados

De nuestros mirajes,

De la joven montaña

Abrazábamos

Los vértigos

Nieves eternas

Y nubes flotantes

Para siempre

Nuestras manos temblorosas

Os persiguen.