José Maria Hinojosa

Oso

Me salté el Panamá a pie juntillas

e hice dos flexiones musculares

sobre la barra fija

del trópico de Cáncer.

 

La singladura

comienza con buen tiempo.

Viento flojo del Sur,

mar rizada del viento,

cielo claro

y horizontes despejados.

 

Llegué a la playa a nado

y tuve por escolta

legiones de hipocampos.

 

Me puse un bañador;

por no esperar al práctico

híceme un distraído

veraneante acuático.

 

[La rosa de los vientos]