Mercedes Marín del Solar

A un ciego

DECIMA.

 

De la luz del claro dia

Privarte le plugo al cielo,

Mas te dio para consuelo

El injenio i la alegría.

Jamas la melancolía

Turbó tu tranquilidad;

Tu dulce conformidad

Con el decreto divino

Hizo feliz tu destino

En la misma adversidad.