Sor Juana Inés de la Cruz

¿De dónde á mí tanto elogio?

Romances

*En reconocimiento á los autores europeos

que elogiaron los versos de la poetisa.*

(Fragmentos)

 

¿De dónde á mí tanto elogio?

¿De dónde á mí encomio tanto?

¿Tanto pudo la distancia

Añadir á mi retrato?

 

¿De qué estatura me haceis?

¿Qué coloso habéis labrado,

Que desconoce la altura

Del original lo bajo?

 

No soy yo la que pensais,

Sino es que allá me habeis dado

Otro ser en vuestras plumas,

Y otro aliento en vuestros labios;

 

Y diversa de mí misma

Entre vuestras plumas ando,

No como soy, sino como

Quisísteis imaginarlo.

 

A regiros por informes,

No me hiciera asombro tanto,

Que ya sé cuanto el afecto

Sabe agrandar los tamaños;

 

Pero si de mis borrones

Vísteis los humildes rasgos,

Que del tiempo mas perdido

Fueron ocios descuidados,

 

¿Qué os pudo mover á aquellos

Mal merecidos aplausos?

¿Así puede á la verdad

Arrastrar lo cortesano?

 

A una ignorante mujer,

Cuyo estudio no ha pasado

De ratos á la precisa

Ocupación mal hurtados,

...........

...........

¿Se dirigen los elogios

De los ingenios mas claros

Que en púlpitos y en escuelas

El mundo venera sabios?

 

¿Cuál fué la ascendiente estrella

Que, dominando los astros,

A mí os ha inclinado, haciendo

Lo violento voluntario?

 

¿Qué mágicas infusiones

De los indios herbolarios

De mi patria, entre mis letras

El hechizo derramaron?

 

¿Qué proporcion de distancia

El sonido modulando

De mis versos, hacer pudo

Cónsono lo destemplado?

 

¿Qué siniestras perspectivas

Dieron aparente ornato

Al cuerpo compuesto solo

De unos mal distintos trazos?

 

¡Oh cuántas veces, oh cuántas,

Entre las ondas de tantos

No merecidos loores,

Elogios mal empleados!

 

¡Oh cuántas encandilada

En tanto golfo de rayos,

O hubiera muerto Faetonte,

O Narciso, peligrado,

 

A no tener en mí misma

Remedio tan á la mano,

Como el conocerme, siendo

Lo que los pies para el pavo!

 

Vergüenza me ocasionais

Con haberme celebrado,

Porque sacan vuestras luces

Mis faltas á lo mas claro.

 

Vosotros me concebísteis

A vuestro modo, y no estraño

Lo grande, que esos conceptos

Por fuerza han de ser milagros.

 

La imágen de vuestra idea

Es la que habeis alabado,

Y siendo vuestra es bien digna

De vuestros mismos aplausos.

 

¡Celebrad ese de vuestra

Propia aprension simulacro,

Para que en vosotros mismos

Se vuelva á quedar el lauro!