César Vallejo

Poema VII

Trilce

Rumbé sin novedad por la veteada calle

que yo me sé. Todo sin novedad,

de veras. Y fondeé hacia cosas así,

y fui pasado.

 

Doblé la calle por la que raras

veces se pasa con bien, salida

heroica por la herida de aquella

esquina viva, nada a medias.

 

Son los grandores,

el grito aquel, la claridad de careo,

la barreta sumersa en su función de ¡ya!

 

Cuando la calle está ojerosa de puertas,

y pregona desde descalzos atriles

trasmañanar las salvas en los dobles.

 

Ahora hormigas minuteras

se adentran dulzoradas, dormitadas, apenas

dispuestas, y se baldan,

quemadas pólvoras, altos de a 1921.