Mercedes Marín del Solar

Al señor don V. Blanco Encalada

Bella como la aurora esplendorosa

I en el primer albor de la inocencia,

La que embeleso fué de tu existencia

Te arrebató la suerte rigurosa...

 

¿Dó están ahora aquella faz graciosa,

Ojos divinos i jentil presencia?

Solo una imájen muda, una apariencia

El pincel te dejó de tu hija hermosa...

 

Dio al mundo desdeñosa una mirada

Luisa, i dejando los mortuorios velos

Ocupó de los justos la morada.

 

Mensajera de paz i de consuelos,

Ella abre a la familia idolatrada

El magnífico alcázar de los cielos.