José Asunción Silva
Encontrarás poesía,
dijo entonces sonriendo,
en el recinto sagrado
de los cristianos templos
do, como el humo a la altura,
sube la oración al cielo;
en los lugares que nunca
humanos pies recorrieron;
en los bosques seculares
donde se oculta el silencio;
en los murmullos sonoros
de las ondas y del viento;
en la voz de los follajes,
del amor en los recuerdos,
de las niñas de quince años
en los blancos aposentos;
en las noches estrelladas...
¡Jamás en los malos versos!