Alfonsina Storni
La inquietud del Rosal
I
Porque tenías el cabello blanco,
El rostro enjuto, la cansada frente
Llena de heridas hondas que me hablaban
De los estragos que produce el tiempo;
Porque tenías manos de trabajo,
Callosas y deformes, manos trémulas,
Como estremecimiento de algún ave
Bajo el frío mortal de la agonía;
Porque aquellas tus manos temblorosas
Me parecieron de esas que el arado
Hunden en las entrañas de la tierra
Para abrir paso a la simiente sana;
Porque acaso tus hijos se murieron
Y te dejaron sólo, sin cariño,
Con un grave pesar en tu alma buena
Que de rebelde nunca supo nada;
Porque acaso te ganas el sustento
Hoy, que tienes muy corvas las espaldas,
Las manos temblorosas, la cabeza
Llena de canas que te trajo el tiempo,
Mi hombro sostuvo la cabeza tuya
Doblada por el sueño con cansancio,
Y te dejé dormir plácidamente
Como un niño arrullado por la madre!...