Alfonsina Storni

La invitación amable

La inquietud del Rosal

Acércate, poeta; mi alma es sobria,

De amor no entiende —del amor terreno—

Su amor es más altivo y es más bueno.

 

No pedirá los besos de tus labios,

No beberá en tu vaso de cristal,

El vaso es frágil y ama lo inmortal.

 

Acércate poeta sin recelos...

Ofrécndame la gracia de tus manos,

No habrá en mi antojo pensamientos vanos.

 

¿Quieres ir á los bosques con un libro,

Un libro suave de bellezas lleno?...

Leer podremos algún trozo ameno.

 

Pondré en la voz la religión de tu alma,

Religión de piedad y de armonía

Que hermana en todo con la cuita mía.

 

Te pediré me cuentes tus amores

Y alguna historia que por ser añeja

Nos dé el perfume de una rosa vieja.

 

Yo no te diré nada de mí misma

Porque no tengo flores perfumadas

Que pudieran así ser historiadas.

 

El cofre y urna de mis sueños idos

No se ha de abrir, cesando su letargo,

Para mostrarte el contenido amargo.

 

Todo lo haré buscando tu alegría

Y seré para ti tan bondadosa

Como el perfume de la vieja rosa.

 

La invitación está... sincera y noble.

¿Quieres ser mi poeta buen amigo

Y solo tu dolor partir conmigo?...