Julio Herrera y Reissig

Epitalamio ancestral

Con pompa de brahmánicas unciones,

abrióse el lecho de tus primaveras,

ante un lúbrico rito de panteras,

y una erección de símbolos varones...

 

Al trágico fulgor de los hachones,

ondeó la danza de las bayaderas

por entre una apoteosis de banderas

y de un siniestro trueno de leones.

 

Ardió al epitalamio de tu paso,

un himno de trompetas fulgurantes...

Sobre mi corazón, los hierofantes

 

ungieron tu sandalia, urna de raso,

a tiempo que cien blancos elefantes,

enroscaron su trompa hacia el ocaso.