Mercedes Marín del Solar
Rasga su broche encendido
La primer rosa de octubre
I entre esmeraldas descubre
Su peregrino color;
I del pimpollo lucido
Blanco perfume se exhala,
Si el céliro, con el ala,
Mece, jugando, la flor.
Así encantadora brilla
La virjinal hemosura,
Así nace la ternura
En un joven corazón;
Así inocente i sencilla,
Pensando en tiernos amores,
Ensueños encantadores
La aduermen con su ilusión.
Mas, abre la rosa bella;
Sorprendido el sol la mira,
I aunque amoroso suspira
La oprime con su esplendor;