Manuel Acuña

Nocturno a Rosario

II

 

Yo quiero que tú sepas

que ya hace muchos días

estoy enfermo y pálido

de tanto no dormir;

que ya se han muerto todas

las esperanzas mías,

que estan mis noches negras,

tan negras y sombrias,

que ya no sé ni dónde

se alzaba en porvenir.