José Maria Hinojosa
Muero sobre las copas de los árboles
y llevan por los aires
la nueva de mi muerte
las aves de la noche y los coros de ángeles.
Mira la luna con rostro de yeso
infinidad de gestos
perdidos en la sombra
y entre nubes de rocas prisioneros.
Viene a mí la mujer que tiene un pájaro
por sexo y ojos blancos
a morder en mis venas
y extraer de mi cuerpo la sangre de hipopótamo.
El gusano de luz cruza un mar negro
y la estela de fuego
que dejara en su marcha
se ha grabado en la vista de los ciegos.