Delmira Agustini
El libro blanco
Dulces romanceos
De caballerías
Hay albor de besos,
Hay rojez de heridas...
Honda noche muda
De grandor supremo,
Una pluma pálida
De mirar enfermo...
En corcel vibrante
De nerviosos remos,
Cruza la llanura
Noble caballero...
Es la media noche,
Es hora de espectros!...
Corre palpitante,
Su mirar foguea;
Al entrar del bosque
Su rival le espera,
Y allá, en el castillo
De torres grisientas
Con sus ojos garzos,
Sus manos de seda,
En la alta ventana
Su fina duquesa...
Y tiembla su lanza,
Y sus labios tiemblan...
Llega, llega el alba,
Vuelve el caballero,
Lenta, lentamente,
Pensativo y fiero.
Vuelve, vuelve y trae
Gloriosos trofeos...
Son dos besos largos,
Son dos hondos besos:
Uno blanco y suave
En los labios trémulos,
Y uno rojo, ardiente,
Que es rubí y que es fuego!
Lo sorbió su lanza
Al labio sangriento
De una roja herida
De rubí y de fuego!
Vuelve el caballero,
En sus glorias sueña...
Son dos besos largos
De rubí y de perla;
Uno del contrario,
Otro de su reina...
Y tiembla su lanza,
Y sus labios tiemblan!!...