Luis Lloréns Torres

Amanecer

Guíñale al sol la cabaña.

El río es brazo que se pierde

por entre la manga verde

que cuelga de la montaña.

El yerbazal se desbaña.

La luz babea la colina.

Y más que el veloz caballo,

hiere la paz campesina

la puñalada honda y fina

del cantío de mi gallo.