Mercedes Marín del Solar

A la señora doña M. H. de Toledo, en la muerte de su hija

**A LA SRA. DONA

 

MARÍA HENRIQUEZ DE TOLEDO

 

en la muarte de su hija Lucila, ahogada con su esposo

en el rio Claro, en 1860.**

 

 

¡Madre infeliz! esposa sin ventura!

¿Qué nuevo golpe de dolor ha herido,

Tu corazón, cual hórrido estampido

De un rayo, que despide nube oscura?

 

¿Por qué lloras sin fin? ¿por qué tu pecho

Henchido de aflicción doble palpita,

I sentido clamor el alma ajita,

Como en el mar el huracán deshecho?

 

Ah! la hija de tu amor, la compañera

En la viudez, la soledad i el llanto,

Tu lumbre, tu tesoro i dulce encanto

Acabó en flor su rápida carrera!

 

Una tregua tan solo, una esperanza

De grata paz, un íntimo consuelo,

A tu largo penar concedió el cielo,

¡Iris falaz de efímera bonanza!