Agustina Andrade González

Luz divina

Flor sin perfumes, fuente sin murmullos,

Ave sin canto, nube sin color. . .

La soledad del alma es más profunda

Que la noche infinita del dolor.

 

Ni una estrella en sus cielos reverbera

Ni crece en sus desiertos una flor,

Las nieblas del m misterio y del olvido

Van y vienen con lúgubre rumor.

 

La idea es la alborada de espíritu,

A cuyo tibio y pálido fulgor,

Van huyendo las sombras como bandas

De aves nocturnas al venir el sol.

 

La idea es el rocío que refresca

Y que abrillanta la marchita flor.

Es la luz de las almas ¡luz divina!

El perfume inmortal de la razón.