Mercedes Marín del Solar
Mas, si la piedad tierna
Palpitar hizo el pecho,
Si con dulces palabras
Al triste di consuelo,
O al débil e ignorante
Luz de sano consejo
I oportuno socorro
Al pobre i al enfermo;
¡Estos, sí, fueron goces
Que no se llevó el tiempo!
Amargos sacrificios
Con ánimo sereno
Hice mas tarde en aras
De algún deber austero....
Mas nunca me robaron,
La dicha i el sosiego
Cual la ilusión efímera
De un goce pasajero
Que en pos de sí dejaba
Tenaz remordimiento.
¡Virtud! qué siga siempre
Pisando tus senderos,
Como en los dulces dias
De mi candor primero.
Sin tí, no brota flores
Este mundano yermo....
Oh! yo os bendigo amante
En lo íntimo del pecho
¡Del bien i la inocencia
Purísimos recuerdos!