Gertrudis Gómez de Avellaneda

En la muerte del laureado poeta señor don Manuel José Quintana

Cantos de regocijo y de victoria

Nuestras voces alzaron aquel día

Que regia mortal mano te ceñía

Mezquino lauro de terrestre gloria:

 

Y hoy que a la voz de tu Hacedor acudes,

A recibir la fúlgida diadema

Que la inmutable Majestad Suprema

Guarda en la eterna patria a las virtudes

 

Hoy nuestra flaca condición humana

Su aliento en vano a remontar aspira

¡No le es dado arrancar, noble Quintana,

Ni un tierno adiós de la enlutada ¡ira!

 

Que aunque la Fe con resplandor divino

La densa noche del sepulcro alumbre,

Y la Esperanza hasta la excelsa cumbre

Vuele, mostrando tu triunfal camino;

 

Aquí -al mirar tus fúnebres despojos

A la tierra volver- sólo nos queda,

Con tu corona, que la España hereda,

¡Duelo en el corazón llanto en los ojos!