Luisa Pérez de Zambrana

La poesía esclava

(A Aurelia Castillo)

 

Con túnica de nácar, pasa pura

una dulce, una espléndida figura

más blanca que el jazmín.

 

Es un ángel con alas estrelladas,

un ángel celestial que lleva atadas

las manos de marfil.

 

Tú eres esa beldad tierna y sombría

¡adorable y celeste Poesía!

¡prisionera inmortal!

 

¿Cuál es tu culpa, ¡oh cándida acusada?

—¡Sobre mi frente pálída y sagrada

llevar la Libertad!