José Maria Hinojosa

Cuando nos miramos

Mi cabeza inclinada sobre el aire

miraba su cabeza hecha amor por mis ojos

cuando de sus cabellos

saltaban las abejas para dejar su miel

en los labios resecos y sin esperanzas

en los labios hundidos bajo las palabras

llenas de amor y sangre.

 

Nuestras cabezas acaban por perderse

envueltas en las nubes

la mía inclinada sobre el aire

la suya hecha amor por mis ojos.