César Vallejo

Poema LIX

Trilce

La esfera terrestre del amor

que rezagóse abajo, da vuelta

y vuelta sin parar segundo,

y nosotros estamos condenados a sufrir

como un centro su girar.

 

Pacifico inmóvil, vidrio, preñado

de todos los posibles.

Andes frío, inhumanable, puro.

Acaso. Acaso.

 

Gira la esfera en el pedernal del tiempo,

y se afila,

y se afila hasta querer perderse;

gira forjando, ante los desertados flancos,

aquel punto tan espantablemente conocido,

porque él ha gestado, vuelta

y vuelta,

el corralito consabido.

 

Centrífuga que sí, que sí,

que Sí,

que sí, que sí, que sí, que sí: NO!

Y me retiro hasta azular, y retrayéndome

endurezco, hasta apretarme el alma!