Josefa Morillo

Intimas

Yo valgo más que tú, yo pulo el verso

y sé cantar en la florida aurora

y en la noche callada la sonora

palabra de verdad, el universo.

 

Me fue la vida cual puñal perverso

que se clavó en mi carne gemidora,

me fue la joven ilusión traidora

y amé tu nada. Y en el espejo terso

 

del lago del ensueño al resquebrarse

cortó en mi pecho la profunda veta

de la razón, que tarda ya en cerrarse.

 

¡Oh, vida! Deja que descanse quieta,

que la mujer por la que va a extenuarse

no es digna de los sueños de un poeta.