Amado Nervo

En el camino. Me levataré e iré a mi padre

Místicas

II

DE CÓMO SE CONGRATULARÁN DEL RETORNO

 

Tornaré como el pródigo doliente

a tu heredad tranquila; ya no puedo

la piara cultivar, y al inclemente

resplandor de los soles tengo miedo.

 

Tú saldrás a encontrarme diligente;

de mi mal te hablaré, quedo, muy quedo...

y dejarás un ósculo en mi frente

y un anillo de nupcias en mi dedo;

 

y congregando del hogar en torno

a los viejos amigos del contorno,

mientras yantan risueños a tu mesa,

 

clamarás con profundo regocijo:

«¡Gozad con mi ventura, porque el hijo

que perdido llorábamos, regresa!»