Julio Herrera y Reissig

Idealidad exótica

Tal la exangüe cabeza, trunca y viva,

de un mandarín decapitado, en una

macábrica ficción, rodó la luna

sobre el absurdo de la perspectiva...

 

Bajo del velo, tu mirada bruna

te dio el prestigio de una hunrí cautiva;

y el cocodrilo, a flor de la moruna

fuente, cantó su soledad esquiva.

 

Susceptible quién sabe a qué difuntas

dichas, plegada y con las manos juntas,

te idealizaste en gesto sibilino,,,

 

Y a modo de espectrales obsesiones,

la torva cornamenta de un molino

amenazaba las constelaciones...