Alfonsina Storni

¿Porque?

La inquietud del Rosal

¡Oh! La vida, la vida que empurpura

De sangre nuestras almas, que nos grita

Su castigo tremendo, que apresura

Su gran guadaña de impiedad maldita!

 

¡Oh! La vida, la vida que es la hiedra

Donde nuestra alma opresa se sofoca

Y que nos carga su pesada piedra

Como si fuera una coyunda loca.

 

¡Oh! La vida, zarpazo que desgarra

De un golpe al corazón y en cuya herida

Ruge el ideal como una eterna amarra

Que nos impide sepultar la vida!

 

¿Qué Misterio la rige? ¿Qué prodigio

Quiso hacerla tan bien y la hizo mal?...

¿Porqué tanta maldad, tanto litigio

Si la tierra se ofrece a cada cual?

 

¡Qué extravío imposible es esto humano!

¡Qué mal andamos en la hermosa ruta!

¡Pensar que la tenemos tan a mano

Y no sabemos escojer la fruta!...

 

Y mientras fatigamos nuestras almas

Y mientras castigamos la materia

Naturaleza en sus supremas calmas

Se abstiene de saber de nuestra histeria!...