Amado Nervo

Cuando llueve...

Los jardines interiores

-¿Ves, hija? con tenue lloro

la lluvia a caer empieza.

-Sí, padre, y cayendo reza

como una monja en el coro.

 

-Damiana, hija mía,

ya enciende el quinqué,

yo tengo melancolía...

-¡Yo también, no sé por qué!

 

-Padre, el agua me acongoja,

vagos pensares me trae.

-Damiana, la lluvia cae

como algo que se deshoja.

 

-¿Oyes? murmurando está

como una monja que reza...

-Damiana, ¡tengo tristeza!

-Yo también... ¿por qué será?