Ramón López Velarde

Tus ventanas

Tus ventanas, con pájaros y flores

Tus ventanas que miran al Oriente,

Están esclarecidas con la gracia

De la aurora riente

Que con primicias de su luz decora

La virtud de tu frente.

 

Tus ventanas de antigua arquitectura

En que el canario, a trinos, alborota

La paz de tu silencio provinciano;

Ventanas en que flota,

Para embriaguez de los amantes fieles,

La desmayada ofrenda del perfume

De rosas y claveles...

 

Tus ventanas, Amor, de cuya clave

Quise colgar la jaula de mi dicha

Para que la cuidaras como una ave;

Ventana de madera

En que en vano soñé dejar prendida

Mi devoción como una enredadera...

 

Tus ventanas que miran al oriente

Y madrugan, fragantes, de limpieza

¿Esperaron un alba,

de cándida belleza

o el regreso del novio

que anda en tierras de olvido,

o esperan, acaso,

el milagro de un sol desconocido?

 

Ventanas que rondé

En la alborada de mis mocedades,

Rejas con agua, y luz, y caracoles

En que Ella gusta de escuchar el sordo

Fragor de las marinas tempestades;

Rejas dignas de célebres idilios.

Rejas de mi noviazgo adolescente,

Que yo os mire de nuevo

¡Oh ventanas abiertas al Oriente!