Leopoldo Lugones

A Buenos Aires

Primogénita ilustre del Plata,

En solar apertura hacia el Este.

Donde atado a tu cinta celeste

Va el gran río color de león;

Bella sangre de prósperas razas

Esclarece tu altivo salvaje

Pinta su nombre sazón.

 

 

Arca fuerte de nuestra esperanza.

Fuste insigne de nuestro derecho.

Como el bronce leal sobre el pecho

Asegura al país tu honra fiel.

La genial Libertad, en tu cielo

Fino manto a la patria blasona,

Y eres tú quien le porta en corona

El decoro natal del laurel.

 

 

En tu frente, magnífica torre

De la estirpe, tranquila campea

corno amable paloma la idea

De ser grata a los hombres de paz...

esperanza la impulsa y, parece

Cuando así su remonte acaudalas.

Que de cielo le empluma las alas

Aquel soplo pujante y audaz.

 

 

Joya humana del mundo dichoso

Que te exalta a su bien venidero.

Como el alba anticipa al lucero

Aun dormida en su pálido tul,

Cada vez que otro día dorado

Te aproxima a la nueva ventura.

Se diría que el sol te inaugura

Sobre abismos más hondos de azul.

 

 

Certidumbre de días mejores

La igualdad de los hombres te inicia

En un vasto esplendor de justicia

Sin iglesia, sin sable y sin ley

Gajo vil de ignorancia y miseria

Todavía espinando retoña

Sobre la áspera Cruz de Borgoña

Que trozaste en los tiempos del rey.