Luis Lloréns Torres

La hija del viejo Pancho

Cuando canta en la enramada

mi buen gallo canagüey

y se cuela en el batey

el frío de la madrugada;

cuando la mansa bueyada

se despierta en el corral,

y los becerros berrear

se oyen debajo del rancho,

y la hija del viejo Pancho

va las vacas a ordeñar

 

entonces viene a mi hamaca

un olor como de selva

que no sé si esta en la yerba

o en las crines de las jacas

o en las ubres de las vacas

o en el estiércol del rancho

todo tiene un hondo y ancho

olor a felicidad;

y ese olor quien me lo da

es la hija del viejo Pancho.