Mercedes Marín del Solar

Marcha que cantan los relijiosos mercenarios de Chile

A torrentes la sangre cristiana

El infiel Agareno vertía

I la Iglesia doliente jemia,

Viendo el triunfo del bárbaro audaz:

Pero Dios le depara en su auxilio

Numerosas, potentes lejiones,

I sus siervos tuvieron visiones

Misteriosas de dicha i de paz.

 

Si, que oyendo el amargo lamento

Que, a violenta opresión entregado,

El cristiano exhalaba angustiado,

Compasiva escuchaste su voz.

A librarlo bajaste del cielo,

Fiel Nolasco se rinde a tus votos,

El cautivo sus grillos ve rotos,

Por tí vuelve a su patria i su Dios.

 

De Pascual un tesoro en rescate

Ofrecieron los fieles cristianos,

I él, salvando a sus dulces hermanos,

En cadenas gozoso quedó.

Prisionero el ilustre Nonato

Predicaba con celo encendido,

I en su labio sellado i herido

Mas vibrante la voz resonó.

 

Nuevo mundo a la vida renace

Que en oscura tiniebla vacia;

Del plantel que en su suelo crecía

Mercenarios cultivan la miés.