Mercedes Marín del Solar

Dulce es morir

Dulce es morir, cuando en la edad temprana

El alma, como candida paloma,

Vuela desde los montes de la aroma,

En pos de serafín;

Diáfana exalacion, que en la mañana,

Matizada con tinta de oro i rosa,

Se disuelve brillante i pavorosa

Del cielo en el confín.

 

Dulce es, en fin, morir, cuando nos llama

Dios a gozar de su descanso eterno,

Ya elija en su verjel pimpollo tierno

Ya descollante flor.

Sube así la virtud, cual áurea llama

Que despuró el crisol de la amargura,

I vuela la inocencia casta i pura

En su primer albor.