Mercedes Marín del Solar
Alza la Patria al cielo una mirada,
No lagrimosa i de dolores llena,
Sino radiante, impávida, serena,
En sus primeras glorias inspirada.
A sus héroes contempla i arrobada
Se goza en su virtud; de miedo ajena,
Huella con firme planta la cadena
Por tan sublime esfuerzo destrozada!
Mas, jira en torno los divinos ojos
¿I «pié vé? nueva prole de valientes,
Que mil vidas le ofrecen por despojos.
Su faz despide rayos esplendentes,
I, de bélico ardor henchido el seno,
«¡Dulce es morir por tí!» clama el Chileno.