Mercedes Marín del Solar
Al oir esa lluvia de armonía,
Llena de fuerza, vida i sentimiento,
Que resalta del dócil instrumento,
Al brillo de tu hermosa fantasía,
Prestijio encantador, dulce majía
Me absorbe, arrebatando el pensamiento
A otra rejion de plácido contento,
Sueño aéreo de asombro i poesía.
Te dio el rudo torrente su grandeza,
El jemido del aurora la ternura,
I el lago cristalino su pureza.
Tal fué el rico presente de natura,
Mas del jénio la vivida centella
Dios mismo te infundió radiante i bella.