Sor Juana Inés de la Cruz

Yo no dudo, Lizarda, que te quiero

Sonetos

Desahogos de un celoso

 

Yo no dudo, Lizarda, que te quiero,

Aunque sé que me tienes agraviado;

Mas estoy tan amante y tan airado,

Que afectos que distingo no prefiero.

 

De ver que odio y amor te tengo, infiero

Que ninguno estar puede en sumo grado;

Pues no me puede el odio haber ganado,

Sin haberme perdido amor primero.

 

Y si piensas que el alma que te quiso

Ha de estar siempre á tu aficion ligada,

De tu satisfaccion vana te aviso;

 

Pues si el amor al odio ha dado entrada

El que bajó de sumo á ser remiso,

De lo remiso pasará á ser nada.