Anonyme
No eres la montaña más bella.
Ni siquiera eres alta.
Tu cumbre no es un pico.
Pero me gustan tus senderos.
A la orilla de un lago sin fondo.
La caminata es ligera.
Agradable hasta los abetos.
Y entonces, te revelas.
Con el vuelo de las rapaces que
Se deslizan sobre tu piel-piedra
Y danzan sobre tus áspides.
¡En los senderos infantiles
Tomar las voces altas!
Que os arrastran
A la orilla de tus lirios.
De lejos banal,
De cerca admirable
Al fin alcanzo
Los colores salvajes
La efervescencia azul
De una cumbre sin invierno.