Mercedes Marín del Solar

Elejía

Víctima fuiste de traicion aleve,

Ejemplo al mundo de civismo heróico,

A la lealtad chilena objeto caro

De compasion i duelo.

 

I al sucumbir bajo el agudo golpe

Ménos sentiste tu destino infausto,

Que el abismo do vieras sumerjida

La patria idolatrada.

 

Cuando la muerte presentó a tus ojos

Su amargo cáliz, su feroz guadaña,

De crímen tan horrendo no acusaste

Al cielo ni a la tierra.

 

Al Ser Supremo tus miradas tiendes

I, de rencor i de venganza ajeno, '

Sabio, induljente, relijioso i justo

A los cielos te elevas;

 

Cual sol de tarde, que entre pardas nubes

Vela su lumbre en hórrida tormenta

I mui mas bello aparecer le miran

Las opuestas rejiones.

 

Tiende la Patria los maternos brazos

I tu despojo recibiendo en ellos

Con su férvido afecto animar quiere

El aterido polvo. . . .

 

¿Dó están ahora los que así vertieron

Con fiera saña tu inocente sangre?

¡Del Dios omnipotente la alta diestra

Pesó airada sobre ellos!

 

Marca oprobiosa se fijó en su frente,

Desparecieron como el humo leve,

I horfandad i viudez i negro luto

En pos de sí dejaron. . . .

 

Lave la Patria con amargo llanto

De impuros hijos el baldón funesto

Borre sus nombres, i el olvido cubra

Su tumba solitaria.

 

El jiro lento de los tardos siglos

La faz de Chile cambiará mil veces,

Brillando siempre esplendoroso i puro

El nombre de Portales.