Mercedes Marín del Solar

A San Luis Conzaga

En la cumbre nació de la grandeza

I su esplendor dejó cou alegría

Luis, cuyo nombre al mundo ser debia

Símbolo de humildad i de pureza.

 

De perfecion la senda con presteza

líecorrió i el amor le consumía

Tanto; que en sus fervores parecía

Tener de un serafín naturaleza.

 

Así el Dios que brotar hace las flores

De la desnuda tierra i bis reviste

De tan variadas formas i colores,

 

Convierte en suave Edén el valle triste

Al alma en quien derrama sus favores:

¡I así, gran Luis, dichoso i santo fuiste!