Lope De Vega

Al hombro el cielo, aunque su sol sin lumbre

Rimas

A un caballero, llevando su dama a enterrar él mismo

 

Al hombro el cielo, aunque su sol sin lumbre,

y en eclipse mortal las más hermosas

estrellas, nieve ya las puras rosas,

y el cielo tierra, en desigual costumbre.

 

Tierra, forzosamente pesadumbre,

y así, no Atlante, a las heladas losas

que esperan ya sus prendas lastimosas,

Sísifo sois, por otra incierta cumbre.

 

Suplícoos me digáis, si Amor se atreve

¿cuándo pesó con más pesar, Fernando,

o siendo fuego, o convertida en nieve?

 

Mas el fuego no pesa, que exhalando

la materia a su centro, es carga leve;

la nieve es agua, y pesará llorando.