Ramón López Velarde

Si soltera agonizas...

El son del corazón

Amiga que te vas:

quizá no te vea más.

 

Ante la luz de tu alma y de tu tez

fui tan maravillosamente casto

cual si me embalsamara la vejez.

 

Y no tuve otro arte

que el de quererte para aconsejarte.

 

Si soltera agonizas,

irán a visitarte mis cenizas.

 

Porque ha de llegar un ventarrón

color de tinta, abriendo tu balcón.

Déjalo que trastorne tus papeles,

tus novenas, tus ropas, y que apague

la santidad de tus lámparas fieles...

 

No vayas, encogido el corazón,

a cerrar tus vidrieras

a la tinta que riega el ventarrón.

 

Es que voy en la racha

a filtrarme en tu paz, buena muchacha.