Amado Nervo

XVIII

Perlas negras

En las noches de Abril, mansas y bellas,

en tanto que recuerdas o meditas,

ascienden al azul las margaritas

y se truecan en pálidas estrellas.

Cuando el sol en las mares infinitas

del orto, desparrama sus centellas,

descienden a los campos las estrellas

y se truecan en blancas margaritas.

Por eso cuando, llena de rubores,

deshojas margaritas de alabastros,

auguran el olvido y los amores,

presienten el futuro: ¡han sido astros!

comprenden el amor: ¡han sido flores!