Mercedes Marín del Solar
Arte sublime, divinal pintura,
¡Cuan feliz invención del amor fuiste
Si ¡d corazón proporcionar pudiste
Una ilusión tan hechicera i pura!
Tus prestijios engañan con dulzura
Las penas de la ausencia; i si resiste
El tierno pecho al desconsuelo triste
Es porque tú le templas su amargura.
Por tí puede un marfil inanimado
Exitarme las dulces emociones
Que sentí a vista de mi objeto amado.
Mas ¿por qué a mi cariño las facciones
Animar del retrato no le es dado
I oir de su boca tiernas espresiones?