Luis Lloréns Torres

Madrugada

Ya está el lucero del alba

encimita del palmar,

como horquilla de cristal

en el moño de una palma.

Hacia él vuela mi alma,

buscándote en el vacío.

Si también de tu bohío

lo estuvieras tú mirando,

ahora se estarían besando

tu pensamiento y el mío.